El vínculo materno , en teoría,nos enseña lo que significa ser mujer, amar, cuidar y recibir amor.Nuestra relación con mamá es la primera que tenemos con la energía femenina.
Si ese vínculo fue doloroso, es probable que llevemos una herida materna que afecta nuestra autoestima, la forma en que nos nutrimos , como nos percibimos y cómo nos relacionamos
¿Cómo se manifiesta la herida materna?
Algunas de sus expresiones son
Miedo a depender de otros: Si mamá no estuvo presente emocionalmente, podemos creer que “debemos hacerlo todo solas”.
Dificultad para poner límites: Si de niñas nos enseñaron a ser complacientes, nos cuesta decir “no” sin culpa.
Desconexión con el placer y el autocuidado: Si nuestra madre sacrificó su bienestar, podemos repetir el patrón sin darnos cuenta.
Sentirnos insuficientes con grandes dificultades para sentirnos merecedoras
Rechazar nuestra feminidad o sobrecargar la energía masculina.
Repetir patrones: en especial de dependencia emocional o autosacrificio.
Por ejemplo
Si creciste con una madre emocionalmente distante, es posible que tengas dificultad para recibir amor. Y tu desafío en tu proceso será aprender a darte a ti misma lo que no recibiste: ternura, validación y autocuidado.
Si tu madre te enseñó que ser mujer significa sacrificarse por los demás, puedes haber desarrollado la creencia de que poner límites es egoísta y habrá que trabajar el merecimiento y el autocuidado hasta en los mínimos detalles,
¡Pero hay salida !
¿Cómo empezar a sanar?
Detecta los patrones: ¿En qué áreas de tu vida sientes que se repiten dinámicas de sacrificio o falta de amor propio?
Honra tu linaje sin repetirlo: Puedes agradecer lo que mamá te dio,simplemente la vida, tu vida que solo te pertenece a vos, y elegir vivir desde una nueva consciencia, haciendo algo hermoso de tu vida, (Ello no significa tolerar desamor en el vínculo).
Reaprende el autocuidado: No es egoísmo, es amor propio. Permitirte descansar, disfrutar y priorizarte , integrando en tu sistema de creencias que cuidarte a ti misma es un acto de amor como sostén genuino de nuevos hábitos de bienestar, respetando tu ritmo interno, propio y único de cada proceso.
Un clave fundamental del proceso es la integracion de la brecha materna , esa distancia que hay entre la madre ideal ( nuestra y como arquetipo universal) nutricia contendora, y la madre real con todo lo que trae , tiene y no tiene , y es. Ese es un duelo que debemos hacer, para poder liberar expectativas y mirar con compasión nuestra historia
Sanar la relación con nuestra madre (física o simbólicamente) nos permite abrazar nuestra propia energía femenina con amor desde donde florecer.